BUENAS PRÁCTICAS
Grasa bovina comestible, una apuesta para el desarrollo económico de Chicoana

Una ciudad de la provincia de Salta, en Argentina, inauguró una fábrica que produce y comercializa grasa bovina comestible, y además promueve el desarrollo humano local.

Chicoana es una ciudad de la provincia de Salta, en la región norte de Argentina, que está rodeada de valles, montañas y ríos que abrazan a su población de no más de 10 mil habitantes, su nombre en lengua Quechua significa “pedacito de cielo escondido”. 

En los alrededores de la localidad, sobre todo en su área rural, se encuentran instalaciones de cultivo tradicional, como por ejemplo lo es el tabaco; también establecimientos como el Ente Frigorífico Chicoana, dedicado a la faena de ganado bovino y porcino.

Con el objetivo de promover el desarrollo económico y humano de Chicoana, se inauguró la primera planta de grasa bovina comestible de la provincia, una iniciativa del Ente Frigorífico y el Municipio de Chicoana, impulsada por la Subsecretaría de Fortalecimiento Productivo y Sustentable de Pequeños y Medianos Productores.

Primera planta de grasa bovina comestible de Salta. Imagen: Ente Frigorífico Chicoana.

La primera planta de grasa comestible de Salta

Ariel Ramos, Presidente del Ente Frigorífico Chicoana, explica que la fábrica es un anexo de la entidad, y surge como una actividad secundaria que propone aprovechar los subproductos que derivan del proceso de faena y la limpieza de las medias reses. 

“Esa grasa bovina se vendía cruda y generaba desperdicio, entonces decidimos darle un valor agregado a este producto, no sólo para generar un impacto ambiental más favorable, sino también para generar más puestos de trabajo en la ciudad”, comenta.

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Trabajadores, administrativos y funcionarios en la inauguración de la planta. Imagen: Ente Frigorífico Chicoana.

El trabajo consiste en extraer grasa de las distintas partes del cuerpo animal, a este proceso lo llaman “troceo”, y se da a partir de la faena y limpieza de las medias reses, luego de ello el producto seleccionado ingresa a una picadora para moderar su tamaño y poder ser manipulado.

“La grasa tiene que tener un tamaño mínimo, esto  facilitará su derretimiento, que se produce en una olla que funciona a partir de una caldera a vapor, que  tiene la capacidad de procesar hasta dos mil kilos de grasa por día”, detalla Ariel Ramos. 

Luego se traslada la grasa extraída con una bomba y se separa del chicharrón , esa grasa líquida se transporta a un tanque de decantación en donde se separan todos los residuos y se baten para que, al descender la temperatura, pueda ser envasada e ingresada a una cámara de frío donde adquirirá la temperatura definitiva. 

Un trabajador en la planta de grasa bovina comestible: Imagen: Ente Frigorífico Chicoana.

Una oportunidad laboral estable e inclusiva

La principal actividad económica de la localidad es la producción tabacalera, en la provincia el área destinada para esta ocupación abarca 10 departamentos y 37 ciudades, y se divide en tres zonas: Valle de Lerma, Valle de Siancas y Sur de Salta. 

Pese a ser una fuente económica importante, la producción tabacalera tiene ciclos de productividad de seis meses, seguidos de períodos de desocupación, esto representa un problema para la población, que se ve en la necesidad de buscar otros trabajos. 

“La planta de grasa comestible ofrece una oportunidad laboral estable a una zona en donde casi no hay actividad industrial y productiva, por lo que creemos que su inauguración ha tenido un impacto positivo en la sociedad”, expresa Ariel Ramos.

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Trabajadores del Ente Frigorífico de Chicoana, durante la inauguración de la planta.

En la actualidad en la fábrica trabajan 70 personas en relación de dependencia y otras 15 son prestadoras de servicio de forma permanente, pero Ariel Ramos estima que a corto plazo ingresen 8 personas que hoy están en proceso de selección y capacitación.

Otro factor interesante de la planta de grasa bovina comestible es que proyecta dar más y mejor trabajo a las mujeres de Chicoana, porque hasta el momento, quienes trabajan en la faena en su mayoría son hombres, dado el esfuerzo físico que implica.

El presidente del ente frigorífico agrega que esta iniciativa genera en la sociedad un sentimiento de orgullo, “porque saben que es un importante motor de lo que es la economía local, que generará muchos puestos de trabajo y recursos genuinos”.

Mercedes Romero, Técnica en Seguridad e Higiene de la planta, en una charla con alumnos y alumnas primarias. Imagen: Ente Frigorífico Chicoana.

Ente Frigorífico Chicoana

El Ente Frigorífico Chicoana es de carácter  autárquico, pero se encuentra a cargo de un Consejo de Administración elegido por quien esté enfrente de la intendencia, comenzó a operar en 2016, a partir de la necesidad de faenar animales en la región.

A diferencia de los tradicionales mataderos municipales de la zona, el animal faenado en este establecimiento puede ser comercializado en cualquier punto de la provincia, ya que cuenta con una habilitación para prestar servicio con tránsito provincial.

En palabras de Ariel Ramos: “ Esto impulsó favorablemente la actividad económica, no solo por el servicio en sí, si no por muchos otros puestos de trabajo que se han generado en forma indirecta en torno al establecimiento”. 

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Imagen principal: Ente Frigorífico Chicoana