SOBRAL, BRASIL
Alfabetización inicial: el “milagro educativo” de una ciudad que hoy inspira reformas en Latinoamérica

Mediante una transformación que demandó más de 10 años de políticas sostenidas, un municipio brasileño demostró que la inversión en educación de calidad y el enfoque en alfabetización temprana son cruciales para impulsar el éxito académico en las poblaciones más jóvenes. Hoy la ciudad es un faro de inspiración para su estado, el país y el continente.

Alfabetización en Sobral, Brasil.

En la ciudad de Sobral (Ceará, Brasil) muchas personas repiten que ocurrió un “milagro educativo”. Y poseen datos concretos que lo respaldan. Hace apenas 10 años, el municipio ocupaba lugares bajos en las pruebas nacionales. Hoy se encuentra en el primer puesto y el rendimiento en sus escuelas públicas compite con las de mayor prestigio mundial. 

Gracias a una estrategia innovadora y centrada en el aprendizaje de los estudiantes desde sus primeros años, Sobral hoy muestra avances significativos en la alfabetización infantil. El plan, iniciado en la década del 2000, se basó en tres pilares fundamentales: 1) el fortalecimiento de la gestión en las escuelas; 2) la formación y capacitación de docentes; y 3) el acompañamiento técnico a maestros de los primeros grados, con evaluaciones constantes. 

Si en 2009 el 50% de los alumnos sobralenses cumplía los 8 años sin entender lo que leía, en 2016 esa cifra se había reducido al 2%. Los cambios fueron tan radicales que el enfoque fue adoptado por el estado de Ceará, uno de los más vulnerables en Brasil, y hoy registra saltos significativos en su calidad educativa. Esto llevó a que el gobierno nacional también decidiera, en los últimos meses, implementar la estrategia en todo el país.

La voluntad política, el primer paso

“¿Cómo un estado de bajos rendimiento y recursos modestos logró una transformación tan dramática?”, se pregunta un informe del Banco Mundial que destaca las experiencias en Sobral y Ceará. “Comenzó con el liderazgo político. El gobierno puso al aprendizaje en el centro de la política educativa con una serie de reformas”, responde de inmediato. 

Sobre la misma línea se expresó Veveu Arruda, alcalde de Sobral entre 2009 y 2016. Durante una jornada sobre “alfabetización inicial como política pública”, desarrollada en Buenos Aires en junio de 2023, coordinada por la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) y el Instituto Natura, el dirigente destacó la decisión de priorizar la educación inicial como una política de Estado capaz de trascender distintas gestiones.

“La voluntad política hace la diferencia. No es posible generar cambios sin la decisión política. La educación ha sido el instrumento para expandir las oportunidades y dar a todas las personas la posibilidad de protagonizar su vida. Cuando se consiguen cambios en el aula, se consiguen transformaciones en el país. Producir aprendizajes es un camino para transformar un país”, reflexionó el ex jefe municipal de la ciudad, que tiene cerca de 200.000 habitantes.

Exposición de Veveu Arruda en Buenos Aires, junio de 2023. 

El proceso de alfabetización

En la década de 1990, el primer paso de Sobral fue agrupar a los estudiantes en escuelas más grandes para reducir las clases multigrado y proporcionar opciones de transporte público para bajar el ausentismo estudiantil. Además, modificó por ley los criterios políticos para seleccionar directores y profesores mediante criterios técnicos. 

A pesar de estos cambios, en 2001 el municipio continuaba mostrando resultados bajos en lectura en escuela primaria. Fue entonces que surgió el entendimiento de que, sin una alfabetización temprana, no se podían concretar otros avances educativos. Entonces, Sobral puso en marcha un programa de reforma con seis elementos clave. 

El primero era, justamente, mantener un fuerte liderazgo político en materia educativa. El segundo consistía en un objetivo fundamental: que ningún alumno pasara segundo grado sin saber leer ni escribir. Para lograrlo, los otros cuatro elementos incluían los medios para lograrlo: evaluaciones periódicas que guiaran la instrucción; un plan de estudios centrado y estructurado en torno a la alfabetización; el desarrollo profesional práctico de los maestros con recompensas por el desempeño; y líderes escolares con alto grado de autonomía, pero también con apoyo y responsabilidad. 

Asimismo, el enfoque de Sobral se ha basado en una estrecha colaboración entre el gobierno local, las escuelas, los padres y la comunidad en general. Esta sinergia ha permitido la implementación de políticas integrales que abordan las necesidades educativas de manera holística, promoviendo un entorno favorable para el aprendizaje y el desarrollo integral de los niños.

“El estado de Ceará y la ciudad de Sobral ofrecen ejemplos prácticos de que los sistemas educativos con recursos limitados pueden lograr grandes avances en aprendizaje con un fuerte liderazgo político y un conjunto de reformas bien enfocadas”, destacó el Banco Mundial. 

Más pasos

Después de asegurar la alfabetización inicial, Sobral comenzó a reforzar el dominio de otras disciplinas como el portugués, las ciencias y la matemática. También avanzó en la atención a niños de 0 a 3 años, universalizó las salas de 4 y 5 años, y convirtió los grados de primera adolescencia (6° a 9°) en jornadas extendidas de 7 horas.

Gracias a ese camino, en 2016 el municipio comenzó a ocupar el primer lugar en las prueba educativa IDEB, que mide y compara el rendimiento estudiantil en todo Brasil. Hoy se mantiene en el primer puesto entre las ciudades de más de 100.000 habitantes. 

Tras la experiencia en Sobral y Ceará, Veveu Arruda creó la Asociación Bem Comum, que con el apoyo del Instituto Natura y la Fundación Lemann busca extender el modelo centrado en la alfabetización inicial en otros sitios de Brasil y América Latina. “Uno no hace nada solo. Son importantes las asociaciones con líderes del sector público, privado y tercer sector. Hay que construir consensos y avanzar”, sostuvo el ex alcalde sobralés. 

Foto principal: Escuelas en Sobral, Ceará, Brasil.