Medellín Music Lab
Por Florencia Luján,
Redacción +COMUNIDAD
En muchas ciudades del mundo, la adolescencia y la juventud suelen pensarse como una etapa de transición y preparación para el futuro, y rara vez como un presente con voz propia en las decisiones públicas. Sin embargo, cada vez más experiencias muestran que, cuando la juventud ocupa un lugar central y cuenta con herramientas, puede transformar la manera en que una ciudad piensa cada aspecto de la vida cotidiana de su comunidad.
La creatividad, el liderazgo y las necesidades juveniles marcan un nuevo pulso urbano: desde murales hasta proyectos tecnológicos y ambientales, las ideas que nacen de la juventud están resignificando lo que significa vivir en comunidad. Estas experiencias abren dos preguntas clave: ¿qué pasaría si las ciudades apostaran, de forma sistemática, a fortalecer el talento joven como motor de desarrollo? ¿Qué sucedería si la juventud se sentara en la mesa de planificación y diseño de políticas públicas?
En Medellín, Colombia (2,5 millones de habitantes), esa respuesta comenzó a tomar forma a través de Medellín Music Lab, una iniciativa creada para impulsar a jóvenes que sueñan con ser parte de la industria musical. Conocida como la “ciudad de la eterna primavera”, la capital antioqueña transformó esa voz juvenil en una política pública que busca formar, visibilizar y conectar talentos, brindando oportunidades reales a quienes están construyendo su proyecto de vida en la música.
Medellín Music Lab, una política pública para las juventudes
Medellín Music Lab nació en 2024 como un programa propio de la Secretaría de la Juventud, dependencia de la Alcaldía de Medellín, convirtiéndose en el primer proyecto público enfocado directamente en la industria musical. Surge con el propósito de formar al talento emergente de la ciudad y darle las herramientas para transformar la música en un proyecto de vida sostenible, contemplando la cantidad de jóvenes con capacidades excepcionales para interpretar, producir y componer.
Ricardo Jaramillo Vélez, secretario de Juventud de Medellín, contó a +COMUNIDAD cómo la ciudad consolidó una política pública innovadora como una oportunidad para que la juventud potencie su talento en un marco de acompañamiento institucional. “Este proyecto se desarrolla en un contexto clave: Medellín ha pasado de ser una ciudad industrial a consolidarse como un centro de servicios creativos, con la música como uno de los sectores más dinámicos de esa transformación”, explica el funcionario.
Jaramillo Vélez contextualiza: “En este camino surge la alianza con HYBE Latam, uno de los grupos de entretenimiento más influyentes del mundo, responsables de proyectos globales como BTS y Seventeen. A este proceso se suma Walter Kolm, reconocido manager internacional y fundador de WK Entertainment, quien ha trabajado con artistas como Maluma, Carlos Vives y CNCO, su participación nos da un respaldo invaluable, conectándonos con la red de management más influyente de la música latina”.
━ ¿Qué aprendizajes han surgido del proceso, que va desde el diplomado inicial hasta la incubadora para los veinte talentos destacados?
El mayor aprendizaje es que el talento necesita estructurarse: desde el inicio, con el diplomado, confirmamos que los jóvenes artistas de Medellín cuentan con una creatividad inmensa y un talento natural, pero muchos no habían tenido acceso a una formación integral que les permitiera entender cómo funciona la industria. Allí entendimos que no basta con tener talento: se requiere preparación en áreas como producción, marketing, comunicación, management y legalidad para que ese talento se convierta en una carrera sostenible.
Con la incubadora, la experiencia fue aún más reveladora: comprendimos que los artistas no solo necesitan formación técnica, sino también acompañamiento en identidad, visión de negocio, construcción de comunidad y, sobre todo, equipo. Los veinte talentos destacados empezaron a concebir su arte como una empresa creativa, a proyectarse en escenarios importantes y a trabajar de la mano con managers, productores y roles de backstage que fortalecen sus proyectos.
El proceso también nos demostró que proyectos como Medellín Music Lab son, ante todo, un puente y una plataforma. En la ciudad hay numerosos aliados —promotores, venues, festivales, medios y eventos culturales— que buscan descubrir talento emergente, y al mismo tiempo, jóvenes artistas que desean conectar con esos escenarios. Sin embargo, los aliados no siempre tienen la capacidad de llegar a los barrios a hacer scouting, y los artistas emergentes muchas veces carecen de la estructura, el orden y la visión para alcanzar esos espacios.
Impacto y proyección de Medellín Music Lab
━ ¿Qué impacto concreto observan hasta el momento en la trayectoria profesional o personal de jóvenes participantes?
El impacto de Medellín Music Lab se puede medir tanto en cifras como en transformaciones personales. En términos de formación, en 2024 logramos formar a 147 jóvenes, y en 2025 ampliamos el alcance con 400 participantes en el curso de industria musical, 60 jóvenes en el programa de producción y DJs. Esto demuestra que no solo acompañamos a artistas, sino que también fortalecemos distintos perfiles de la cadena de valor de la música, desde la creación hasta el backstage.
En la incubadora, donde se concentran los proyectos con mayor proyección, entre los 9 artistas seleccionados ya han acumulado más de 80 shows en escenarios locales. Entre ellos destacan:
- 2 opening acts en el Estadio Atanasio Girardot
- 5 Participaciones en La Solar, el festival más importante de la ciudad
- La apertura de la Feria de las Flores y la presentación en los Premios Heat
- Además, algunos de los talentos fueron responsables de la canción de ciudad Medellín 2024 y de la canción oficial de la Feria de las Flores
- 9 lanzamientos, cada artista sacó la canción que compuso en MML.
━ ¿Cómo proyectan la sostenibilidad y el crecimiento de Medellín Music Lab para seguir generando oportunidades en la industria musical local e internacional?
Medellín Music Lab no es una iniciativa pasajera, sino un pilar de política pública que busca consolidarse como una herramienta estable de ciudad para impulsar su industria musical. Un paso clave es que MML ya se encuentra como proyecto de acuerdo ante el Concejo de Medellín, lo que asegura su continuidad más allá de los cambios de administración.
Esto le da una base institucional sólida y garantiza que Medellín cuenta con un laboratorio de talento juvenil que trascienda los ciclos políticos.Al mismo tiempo, buscamos potenciar su impacto mediante un modelo de expansión que articule:
- Inversión privada, vinculando a empresas del sector cultural, creativo y tecnológico que vean en la música una oportunidad de desarrollo económico y de marca ciudad.
- Cooperación internacional, generando alianzas con agencias, fundaciones y actores globales que quieran invertir en talento joven y en proyectos culturales de alto impacto.
- Alianzas estratégicas, como las ya establecidas con HYBE Latam y con referentes de la industria como Walter Kolm, que no solo han puesto sus ojos en Medellín, sino que ya empiezan a abrir puertas globales para los jóvenes de la ciudad.
El futuro de Medellín Music Lab se proyecta en tres frentes:
1. Formación integral, ampliando cobertura para que más jóvenes, tanto artistas como perfiles de backstage, accedan a capacitación profesional.
2. Ecosistema local, consolidando puentes con promotores, venues, festivales y medios para que el talento emergente tenga escenarios de circulación reales.
3. Internacionalización, posicionando a Medellín como un nodo de desarrollo musical global y como la capital creativa de Latinoamérica.
Nuestro gran objetivo es que Medellín Music Lab no solo forme artistas, sino que contribuya a construir una industria musical fuerte, sostenible y competitiva internacionalmente, que impacte la vida de miles de jóvenes y potencie la proyección global de Medellín.
El talento joven como motor de desarrollo: el análisis de +COMUNIDAD
Lejos de ser sólo una estrategia para acercar a las juventudes empleo, educación, cultura y servicios, Medellín Joven se consolidó como un ecosistema vivo que conecta a sus jóvenes con todo lo que necesitan para proyectar su futuro. De esa forma, desde la Secretaría de la Juventud, la Alcaldía impulsa esta iniciativa digital a partir de la plataforma medellinjoven.com, un sitio donde la población joven encuentra en un mismo lugar información y acceso a recursos que antes estaban dispersos.
Los números compartidos en esta plataforma reflejan el alcance de esta iniciativa: más de 25.000 usuarios registrados, 376 vacantes laborales disponibles, 48 oportunidades de formación y 58 alianzas culturales y recreativas que se pueden explorar en el sitio. Los proyectos vigentes dentro de esta estrategia para hacer de la juventud un motor de cambio y desarrollo son: Salvavidas, Parceros Medellín, Clubes Juveniles, Referentes: liderazgos poderosamente joven, Medellín en la cabeza y Medellín Music Lab.
Este enfoque integral para abordar las necesidades de la población adolescente y joven convierte a Medellín Joven en un puente entre la ciudad y quienes la habitan en una etapa clave de sus vidas. Al reunir empleo, educación y cultura en un mismo ecosistema digital, el programa refuerza la idea de que las ciudades pueden y deben ofrecer plataformas que acompañen a la juventud en la construcción de su proyecto de vida.
La importancia de apostar e invertir en la cultura local
En América Latina, el proceso de urbanización trajo profundas desigualdades. Frente a este escenario vale la pena preguntarse: ¿cómo transformar el futuro de nuestras ciudades para que sean espacios de inclusión, resiliencia y prosperidad compartida?
En la charla El futuro de las Ciudades en América Latina, presentada en las XIX Jornadas Internacionales de Ciudades Creativas del Tecnológico de Monterrey, los especialistas Jorge Melguizo y José Antonio Torre reflexionaron sobre este tema.
Desde esta conversación emerge una tesis central que dialoga con Medellín Music Lab: para transformar la ciudad hay que reconocer que la cultura no es un adorno, sino un motor de cohesión, identidad y oportunidades reales para las juventudes que la habitan. En este contexto, el arte y la música no pueden ser concebidos como “extras” o lujos secundarios, sino como dimensiones centrales de la vida urbana que permiten integrar comunidades, abrir oportunidades y fortalecer la identidad colectiva, y Medellín es ejemplo de cómo la cultura puede ser una herramienta de cohesión y resiliencia.
Espacios como los Laboratorios de Producción Sonora (LPS) permiten que jóvenes de distintos barrios compartan procesos creativos, construyan comunidad y generen redes de apoyo, convirtiendo al arte en una respuesta concreta a la desigualdad. La experiencia internacional demuestra que invertir en cultura transforma territorios. Medellín lo ha vivido en carne propia: barrios que antes eran señalados por la violencia hoy son reconocidos por sus procesos artísticos y comunitarios.
Los especialistas plantean que la planificación urbana contemporánea habla de movilidad, vivienda y servicios básicos, pero también debe incorporar la cultura como infraestructura esencial en la vida cotidiana de las ciudades latinoamericanas. Es necesario consolidar equipamientos culturales, redes de artistas y plataformas de circulación, no como espacios decorativos sino como verdaderos motores de integración, de salud mental, de confianza social y de resiliencia comunitaria.
En ese marco, Medellín Music Lab no opera como un “extra”, sino como una política urbana que articula formación, producción, circulación y comunidad; conecta talento emergente con equipamiento público, mentorías y redes. Invita a pensar en cómo proyectos culturales de ciudades convierten la creatividad en proyecto de vida y la participación juvenil en un actor clave de la idiosincrasia de ese territorio, en una plataforma de movilidad social y una estrategia urbana que genera transformaciones.
La invitación, siguiendo el espíritu de las XIV Jornadas, es clara: si queremos ciudades más justas, seguras y habitables, hay que financiar con seriedad la cultura y hacerla columna vertebral de la planificación urbana de cada territorio en particular. Porque, como insiste Jorge Melguizo: “No hay transformación urbana sin transformación social, y no hay transformación social sin cultura.”
A continuación, compartimos los lanzamientos musicales realizados en el marco de Medellín Music Lab:
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